LA TIERRA DE LA LIBERTAD

LA TIERRA DE LA LIBERTAD

Estaba en la sesión en la que el Humberto me dio el diagnóstico cuando me dijo: 

– Y a ver ¿por qué crees que tienes TOC?
– Pues no sé… estaba entre TOC, Paranoide o Bipolar. 

Muchos pensamientos paranoides pasan por mi cabeza desde que soy niña. 
Siempre supe que yo era diferente.

Cuando iba en la calle caminando con mis papás, les daba fuerte la mano cada que alguna persona se acercaba mucho. Con el tiempo, eso se puso peor. 

Estábamos la Carola y yo viendo el superbowl con mi primo (Mikey) y Dylan en un restaurante mega fancy de San Diego.
La verdad el ambiente del restaurante estaba de hueva… pero el ambiente de nuestra mesa era lo máximo. 

Estábamos a la mitad de la plática cuando KABOOM: 

Caro, acompáñame al baño.

Así fue… con voz imperativa. 

DIRECCIÓN Y FOTOGRAFÍA: FER LASTRA

La Carola estaba como de “wtf?”, pero entendió que algo me estaba pasando. 
Nos encerramos en uno de los baños y empecé a llorar como Kim Kardashian.

Caro, siento que el wey que está en la mesa de enfrente me va a matar.”
“Tengo muchísimo miedo.”

KHE! 

Para explicarte estos “bellos” pensamientos que rondan a mi mente brillante… te tengo que hablar primero de mi sexualidad. 

DOBLE KHE! 

Pero bueno, ahí te va.

Por equis y por ye, cuando era adolescente cada que besaba a un wey me sentía súper mal.

Digamos que en México (y el mundo en general) es súper satanizada la sexualidad femenina.
Y digamos que en México (y el mundo en general) la mujer sufre de abuso, acoso y discriminación. 
Y digamos que soy mujer y Mexicana (haz las matemáticas)
… y bueno, por equis y por ye, cada que yo besaba a un wey se repetía “puta, puta, puta” en mi cabeza. 

Lloraba por días.
Literalmente me sentía asquerosa.
Me sentía muy mal por cualquier mínima acción. 
Me encerraba.

Y después se puso peor. 

Cuando tenía 18 años, justo antes de entrar a la universidad, después de una fiesta me super agarré a un wey. 

No tuvimos sexo, pero si le mostré cómo Dios me trajo al mundo jajaja. 
Y a lo mejor sientes que estoy contando a little too much 

Pero trust me… 
Es importante. 

Mi mente no dejaba de dar vueltas y… 

“¿No mames qué tal si tienes VIH?”
“¿Qué tal si te embarazaste?”
“Pero eso no es posible… no tuvimos sexo.”
“A ver Paulina no mames… es imposible.”
“Literalmente imposible.”
Fuuuck…

DIRECCIÓN Y FOTOGRAFÍA: FER LASTRA

Yo consciente y racionalmente sabía que no había forma.
Pero la ansiedad y el miedo, ahí estaban. 

*Brillante bandera roja que dejé pasar, todavía me tardé otros 9 años en ir al psiquiatra.*

Unos días después estaba con Reni (mi ratón) en mi cuarto. 

Le conté lo que me estaba pasando. 
Se me quedó viendo con cara de “whaaat? jajaja” 
Pero como siempre… me abrazó, me dijo que estaba bien y que iba a estar bien.

¡Te amo, Reni!

Igual no podía de la ansiedad. 
Todavía le llamé al brother para verificar que no tuvimos sexo… 
Porque había tomado alcohol… 
Bastante alcohol… 

Y aunque me acordaba de toda la noche… 

“¿Qué tal si sí “me lo eché” y era de lo único que no me acordaba?”

Me contestó super lindo, me aseguró que no y colgamos.  
Le volví a marcar, ya sabes… para tener la triple confirmación. 
Volvió a ser muy lindo y comprensivo. 

Se fue la ansiedad de ese tema pero luego estuve meses agonizando pensando que algo horrible me iba a pasar.

Y después de eso, ¡se puso peor!

Cuando iba en el coche siempre me agarraba de la manija. Las personas generalmente creían que era por su forma de manejar (¡y muchas veces tuvieron razón!) jaja.

Me da pánico chocar constantemente pero generalmente me agarraba de la manija y apretaba fuerte la mano porque sentía que alguien me iba a venir a asaltar o secuestrar. 

TRIPLE KHE! 

Cuando voy en el coche siempre me fijaba (fijo) que nadie me siga. 
Cuando me quedaba sola en mi casa me fijaba que estuvieran todos los seguros y me encerraba en mi cuarto con llave.
Hay rachas donde escucho cualquier ruido y ya tengo listo el 911. 

El año pasado tenía tanto miedo que alguien me viniera a matar que dije: 

“¿Cómo chingados me salgo de México?”
“¿Cuál es la forma más fácil?”
Fuck it, voy a aplicar a una maestría.”
“Si me quedo aquí, alguien me va a venir a matar.”
“Me tengo que salir.”

DIRECCIÓN Y FOTOGRAFÍA: FER LASTRA

Revisé un chingo de universidades. 
México ya no era opción. 
Aquí, yo iba a acabar más muerta que una chela en verano. 

“Aunque quiero algo cerca de México”
“¿Y si me voy a la tierra de la libertad y el hogar de los valientes?” 
“Igual seguiría cerca de mi familia”
“Tengo que huir lo más rápido de aquí”
“¿Qué profesionistas están muy demandados en EU?” 

A little research later

“¡Pues que hacen falta contadores!” 

Necesitaba huir. Hice mi ensayo, estudié, llené formas y hablé con el que fue mi asesor de aplicación que también se llama Dylan. 

Le envié todos los documentos y esperé.
Esperé más.

Seguí esperando y… 
… así es como acabé aceptada en una maestría en Massachusetts el año pasado. 

“OLOVGGG”

Una maestría en contabilidad y en un lugar frío. 
Una maestría en algo que ni me gusta y en un lugar con temperaturas que odio. 

En una universidad que no le llega ni a los talones de mi bello Tecnológico de Monterrey.  
Y además una universidad tan pinche… 
… que me sigue mandando mails para cobrarme un semestre de servicios que nunca utilicé. 

#booyouwhore

Mi primo siempre me tranquiliza porque muero de ansiedad cada que los recibo. Love you, Mikey!  

Anyways…

Por obra del destino (ese destino que involuntariamente decidimos), no me fui a la maestría pero mis pensamientos seguían. 

“Si no te sales de aquí te van a matar”

No me gustaba para nada salir de mi casa… 
Me daba miedo. 
Aunque un día la Nati (mi amiga y hermana me convenció de ir a comer con nuestros hermosos amigos verduleros.) 

Ese día, Isma (el más guapo del grupo) me descargó bumble

“You have to put yourself out there.”

Me dijo que me iba a enseñar cómo se hacía esto de buscar presa en épocas tecnológicas y es 100% recomendado, es un crack jajaja. 

Al día siguiente la Nati y yo estábamos por trabajar en una investigación de mercado cuando me preguntó: 

– Oye ¿y le seguiste al bumble?
– No, pero deja me meto 

Estuvimos una hora muriéndonos de risa y le enviaba fotos de todos con los que hacía match hasta que hice match con uno que sí me latió “El Dylan”. 

En menos de tres horas lo que era una llamada de trabajo, se tornó en Dylan, Mike, Nat y yo ya sentados en un bar en la Cibeles. Ese Isma hermoso descargándome bumble, hizo que me llevara dos amigos de por vida.

Tan hermosos amigos que los fui a visitar a San Diego con la Carola.

¿Y qué creen? 

ADVERTENCIA
MAMI Y PAPI OMITAN ESTA SECCIÓN.

En San Diego volví a hacer match en bumble por lo que pasó lo que tenía que pasar… 

La pasé increíble en ese pinche cumbión. 
Fui mucho más libre de lo que nunca me había permitido ser. 

Y de hecho se me pasaron mil pensamientos por la cabeza durante la cumbia… 
… pensamientos que jamás llegué a ni a concebir. 

DIRECCIÓN Y FOTOGRAFÍA: FER LASTRA

“OLOVGGG”

Y ya sé que a lo mejor sientes que estoy contando a little too much… 
… pero trust me, es importante. 

Desperté super feliz. La había pasado increíble. 
Me bañé como una dama y me fui con la Carola y nuestros amigos Mike y Dylan a desayunar. 

FIN DE LA ADVERTENCIA

Estuvimos caminando por little italy donde vimos a un músico callejero, después nos fuimos a seaport donde nos tomamos la cerveza más deli y  KABOOM…
… ahí estaba el wey músico otra vez.

Tomé la chelita a gusto y de ahí nos fuimos para Coronado a ver el superbowl. 
Estaba super divertida. 
No estaba ni volteando a ver la pantalla porque mis amigos tenían cosas más interesantes que aportar.

Y de repente ¿qué crees? 

Que aparece el mismo brother vestido con ropa diferente y solo en el restaurante de Coronado. 
Todo estaba super bien hasta que PUM:

Caro, acompáñame al baño.

Nos encerramos en uno de los baños y empecé a llorar llena de angustia.

Caro, siento que el wey *este* me va a matar.
Tengo muchísimo miedo.

La verdad estábamos un poquitin borrachas.

Yo sentada en el escusado llorando y la Carola me empezó a abrazar.  

Me recordó que estaba a nada de regresar a México y recibir ayuda. Me tranquilizó y nos empezamos a morir pero de la risa de la escena que acababa de ocurrir.

Bien latino el pedo.

Regresamos a la mesa y todo volvió a la normalidad, bueno, regresamos a la mesa y dije “estoy lista” como 100 veces mientras nos reíamos y tomábamos más chela. 

Pero al día siguiente me desperté super ansiosa.  

Mi primo Mikey lo notó y en chinga se paró de la mesa y me sirvió un vaso con agua, me dio un abrazo gigante que guardo para siempre en el corazón y me dijo que todo iba a estar bien. 

Le respondí que me iba a quedar porque tenía que trabajar.

La verdad le mentí… 
Y la verdad me quedé porque tenía miedo. 
Tenía miedo que me secuestraran…

DIRECCIÓN Y FOTOGRAFÍA: FER LASTRA

Todavía tenía miedo del pobre dude de la mesa de enfrente jajaja.

Anyways… 

Muchas sesiones después de esa en la que me dieron el diagnóstico, le platiqué al Humberto de ese cumbión que me eché en SD y cómo la pasé bomba pero que durante el bailongo se me vinieron esos pensamientos (fantasías) a la mente que nunca imaginé que pudiera llegar ni a considerar.

Ese querer ser un poquito más libre se desbloqueó, ahí en San Diego. 

Como diría nuestra bella poeta y diosa latina, Shakira
Una loba en el armario, tiene ganas de salir AUUU

“OLOVGGG”

Y ya sé que tal vez pienses que te estoy contando a little too much

Pero confía en mí, es importante. 

Le seguí contando al Humberto que después del cumbia fest y de mis pensamientos (fantasías sexuales) durante el festival, se me vinieron esos otros en un restaurante:

LOS PENSAMIENTOS PERSECUTORIOS

Y aquí es donde te completo el círculo. 

La aburrida y triste verdad es que soy una historia más en la estadística de la frustración sexual femenina. 
Y resulta que yo soy mi propia persecutora, la que me secuestro. 

Resulta que tengo tan satanizada la sexualidad (en el inconsciente) y resulta que me siento tan Madre Teresa de Calcuta que no puedo concebir que esos santos pecados provengan de mi pequeño y puro ser. 

Resulta que ese cumbión me hizo querer ser todavía más libre en la tierra de la libertad…
… pero a mi cerebro le asustaron tanto sus fantasías sexuales porque eran “tan malas”, que las sacó y materializó en forma de un pobre cabrón random en San Diego que “me venía a matar”.

Mire usté que no soy paranoide…

Solo soy un número más en la estadística de la frustración sexual femenina… 
… pero bailando cumbias en la tierra de la libertad, me di cuenta que la única y verdadera tierra libre es mi mente. 

DIRECCIÓN Y FOTOGRAFÍA: FER LASTRA

Y ya estoy llegando. 
¡Por fin estoy aterrizando en la tierra de la libertad!

“OLOVGGG”
“Que Dios me agarre confesada”

Si leíste todo o un poquito, GRACIAS <3 

Pau

I MISS YOU, SAN DIEGO.


I LOVE YOU, ISMA.

Gracias por todo lo que me has regalado y enseñado sin saberlo. Por tu amistad, por tomarte el tiempo de ayudarme para ser mejor de mil formas.
Me inspiras muchísimo siempre. Te admiro y me hace muy feliz que seas parte de mi historia.

6 thoughts on “LA TIERRA DE LA LIBERTAD

    1. Te amo desde que éramos una sola constelación. Y yo soy tu fan….

      “Nocturnal creatures are not so prudent,
      The moon’s my teacher, and I’m her student”

      JAJAJAJA

      Gracias por tomar fotitos tan bellas y por acompañarme desde hace tantos años.
      Te amo luna de mi sol.

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