LAS PREGUNTAS CORRECTAS

LAS PREGUNTAS CORRECTAS

Estaba sentada con mis amigos en el penúltimo semestre de la carrera, emocionada as fuck porque iba a tener la primera clase con el profesor Selman. 

El mismísimo VP de Marketing de la pequeña empresa llamada Coca-Cola.
Llegó el man al salón y si hubiera forma de describirlo sería de la siguiente: mega Sinaloense (o sea súper buen pedo y relajado). 

DIRECCIÓN Y FOTOGRAFÍA: PAMELA DARYL

Se presentó y para comenzar la clase dijo:

“Todo en esta vida se trata de hacer las preguntas correctas.”

Se me quedó grabado y adjudiqué esa filosofía como mía. 

Hay cosas del TOC que pudieran llegar a verse cool (aunque no se sientan así) y hay otras cosas que ni se ven ni se sienten. Obvio. 

Me empiezan a caer mil “veintes”.
Varias veces limpié tanto tanto tanto que me ardían las palmas de las manos super feo.
Es horrible.
El cloro, quema (no shit, Sherlock!).

No es fun fun fun hacerlo ni es fun fun fun contarlo. Y de esas historias tengo tristemente muchas.

Lo peor es que las cosas que se pueden ver cool tampoco son fun fun fun.

Hoy te quiero platicar cómo el TOC me hizo vegana en un día y cómo me llevó a quemarme las manos limpiando.

Thank god! que soy vegana… pero a la vez OMFG qué duro ha sido. 

Me volví vegana por ver un documental que se llama Earthlings. De domingo a lunes. Así de rápido I was a hardcore vegan. Jamás me he arrepentido de la decisión. Me ha traído solo cosas increíbles. 

Más salud para mí
Más salud para el planeta
Respeto a cualquier vida, ¿qué mejor? 

DIRECCIÓN Y FOTOGRAFÍA: PAMELA DARYL

Un documental me hizo abrir los ojos ante la explotación animal. Qué chido ¿no?.. 
… pues no tanto porque vino acompañado de morirme de ansiedad todo el tiempo durante los próximos 6 meses. 

Me carcomía la culpa por haber sido parte del sufrimiento de otros seres durante tanto tiempo.
De verdad me carcomía.
No dejaban de pasar las imágenes por mi cabeza.
Sentía mucho. Sufrí mucho. 

Ver a alguien comiendo carne me causaba muchísima ansiedad, muchísimo estrés, muchísimo todo. En el súper veía la evidencia de crímenes terroríficos (¡y lo es!) pero el problema es que en mi cabeza rondaban las imágenes de esa violencia todo el tiempo. No podía no verlas. No podía no acordarme. Me daba más culpa no acordarme.  

Solo me quedaba llorar diario y decirle a mi exnovio “nunca nadie va a entender” mientras seguía llorando y el pobre dude obvio no entendía ni madres jajaja.

¿Empiezas a conectar los puntos como yo?

Me gusta mi ética. 
In fact: la pinches amo. 
No la cambiaría por nada. 

La trabajo… y  la trabajo un chingo.

El problema no es mi elección por comer plantas. El problema es que mi cerebro se clavó en las vaquitas y puerquitos sufriendo a little too much y eso me causaba mucha ansiedad… y para lograr calmar la ansiedad mi cerebro tiene un mecanismo de defensa diferente y lo maneja de dos formas: 

“Haz esto y todo va a estar bien” 
“Si no haces esto… algo muy malo va a pasar”

Entonces te lo pongo así: 

Imagina que la persona con la que vives pone carne en el refri y en el momento en que nadie te ve lloras porque no quieres comer nada que estuvo en ese refri, tampoco de la cocina y en realidad nada de ese departamento. Lloras tú solito, porque sabes que nadie va a entender y la ansiedad te sigue consumiendo.

Comer lo que venga de la cocina de ese departamento te da asco y te causa fucking terror pero a tu cerebro se le ocurre la brillante solución de pedir comida diario (para calmarla) y te gastas más de $8,000 varos en un mes…  

DIRECCIÓN Y FOTOGRAFÍA: PAMELA DARYL

Tampoco quieres generar plástico y no quieres dañar al planeta pero no puedes parar de pedir UberEats porque pues you know… También te atormenta eso diario, cada par de horas… 

Why? porque tus UberEats generan muchísima basura… y tu mente empieza: 

“Por todos lados genero daño,” 
“Todo lo que hago está mal.”
“Todo lo que hago destruye.”

Después tienes que ir al súper o quieres ir a comer con tus amigos y te causa mucho estrés porque sabes que implica ver lo que no te deja dormir:

“Pues mejor me encierro y solo me destruyo a mí.”

…Te das cuenta que tu cartera no va a aguantar vara con los deliciosos UberEats (ya think so, baby?) y le das solución a tu problema limpiando sin parar.

Pero nunca queda bien. 
Nunca está limpio. 
Hay carne en todo tu departamento. 
Porque el trapo con el que limpias la barra donde estuvo la carne se contaminó.
En realidad solo embarraste carne por todos lados con ese trapo. 

De hecho ya está peor que cuando empezaste a limpiar…  

Sigues limpiando tu “desastre” hasta que te das cuenta que te quemaste las manos… o bueno, más bien hasta que ya te arde tanto que no te queda de otra más que parar y lo peor es que no puedes dejar de pensar: 

“Todo sigue lleno de carne. Todo está lleno de violencia.” 

Yes yes yes. 

Así como lo lees. 
Así de trágico era (de repente es) para mí. 
Así de intenso. 

Así fue como sucedió un pedacito de ese horripilante episodio de mi vida. 
Está duro ¿no? 

Lo peor es que siempre le encontré una justificación a todo eso: 

“Seguro es porque te consintieron mucho.” 
“Eres super picky.” 
“Tienes manos de princesa.”

El final feliz de esta historia es que me volví vegana en un día, ya voy para tres años y mi salud y cuerpo no han más que mejorado. 
El segundo final feliz es que ya acepté que tengo un problema y me estoy atendiendo jajaja. Wuuuu.

¡DIOS! 

Qué paz que ahora le puedo llamar a varias de esas “compulsión”.
Y qué paz que no lo puedes comprender. 

DIRECCIÓN Y FOTOGRAFÍA: PAMELA DARYL

Porque mucho te detiene. Mucho mucho mucho. 

Fuck! Fuck! Fuck!” – mi mente siempre empezaba a correr a mil por hora después de un “bellísimo” momento de esos.

  1. ¿Qué hay de mal en mí?
  2. ¿Por qué estoy de princesa? 
  3. ¿Por qué soy tan intensa? 
  4. ¿Por qué me estoy tratando así?  

La vida se trata de hacer las preguntas correctas… siempre lo digo (desde que se lo aprendí al Selman). 

Las primeras tres son un gran ejemplo de cómo la mega cagué y le fallé a mi propia filosofía… STRIKE ONE!
A la pregunta cuatro no me atrevía ni a verla… STRIKE TWO!  
Por no voltear a verla, me negué… STRIKE THREE! 

Ni modo.
You live and you learn… to ask the right questions!

DIRECCIÓN Y FOTOGRAFÍA: PAMELA DARYL

Si leíste todo o un poquito, GRACIAS <3

PAU

¡POSTDATA!

Pd1. Humberto si estás leyendo esto (que sé que sí porque YOU FUCKING ROCK!)
gracias por ayudarme a hacerme las preguntas correctas.

Pd2. ¡Dary!
Amo cómo conectas con la vida…
y amo cómo lo conviertes en arte. <3
¡Y te amo a ti!
¡Qué felicidad haberte conocido en kinder!
Por muchos años más de regalarnos muñecas, contarnos chistes pésimos y crear cosas juntas <3.

2 thoughts on “LAS PREGUNTAS CORRECTAS

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: