LA GENTE QUE ADMIRAS

LA GENTE QUE ADMIRAS

Alguna vez leí por ahí que tus relaciones más cercanas deben ser con gente que admiras, que eso te hace convertirte en una mejor versión de ti. Yo lo compré en ese segundo, lo adjudiqué como mío y pasé los siguientes años rodeándome de gente increíblemente inteligente y sobretodo: de grandes corazones.

PINTURA: VALERIA RG
DIRECCIÓN Y FOTOGRAFÍA: NATALIA RG

A la primera persona que me atreví a contarle fue a mi amiga Pau

Estábamos sentadas en mi cama, inhalé profundo y me animé a decir: 

Pau…  hago muchas cosas muy “raras”.
No estoy bien y la verdad es que necesito ayuda. 

La Paulie es esa amiga que no entiendo por qué nunca se siente inteligente porque vaya que lo es. La cabrona siempre tiene las palabras más sabias y perfectas para acompañarte. Es esa amiga que cuando necesitas saca su “Yoda” interno y kaboom: te suelta verdades que te liberan.

¡Ojalá se pudiera ver como yo la veo! 
Su reacción fue increíble. 
Sus palabras me hicieron sentir más segura
Su amistad ayudó a animarme a por fin darle una visitada al “doctor psiquiatra”.  

Es verdad que el amor cura. 
I’ll tell you that. 

El viernes 7 de febrero escuché por primera vez el diagnóstico. 

Antes de mi terapia fui a desayunar con mi amigo Fon. Estábamos platicando a la mitad del restaurante cuando me solté a llorar y le dije:

– He ido a terapia… no me aguanté y le mandé un mensaje a mi psiquiatra.
Estoy bien pero… en dos horas me dicen que tengo.

Fon hizo lo mejor que sabe hacer: acompañarte.

Me abrazó y me preguntó cómo me sentía.
Seguí llorando y le dije la verdad: asustada.
A lo que el Fon me respondió:

– ¡Me imagino! Yo me volvería loco…

Me reí y le dije que en esa área yo no lo podía ayudar jajaja.

El Fon ese día tenía mucho trabajo, de hecho ese desayuno tenía que ser corto porque estaba cargado de chamba, de todas formas se ofreció varias veces a acompañarme para no estar sola.

Me sentí más tranquila y me sentí acompañada…
… pero sabía que era algo que tenía que enfrentar yo.
Hacer esto por mí y para mí.
Y yo solita.

Dos horas después, ya en el consultorio del Humberto escuché sus palabras

– Lo que tu tienes se llama: Neurosis Obsesiva (aka: TOC)

Solté un llanto como de un animal sufriendo, no les miento. 
Fue abrumador pero muy liberador. 
¡Por fin me atrevía a escucharlo y enfrentarlo!

Desde chica sabía que había algo diferente en mí. 
Siempre me sentí incomprendida en muchos aspectos. 

En ese momento, comprendí por qué: 

¡Porque ni yo entendía! 
Ni me entiendo al cien, en realidad.
Aunque supongo que nunca llegas a hacerlo. 

Salí muy ansiosa. Le llamé a mis hermanos para contarles lo que acababa de escuchar. Los necesitaba. 

Escuchar que has tenido una enfermedad mental casi toda tu vida… 
I’m telling you… that shit is hard to hear. 

La mente es cabrona. 
Muy cabrona.
Y puede llegar a ser un lugar muy “darks”.

Es un proceso muy aislante el asimilarlo y en realidad el vivirlo desde casi siempre también. 
Llegué a mi casa muerta de ansiedad. Todo me daba vueltas.
Estaba enojada con la vida y con el mundo. 

Empecé a escribir la primera entrada de este blog y de hecho si leyeras el primer draft, estoy segura de que verías lo mismo que yo:

Verías las palabras revueltas y confusas de una mujer que solo se está intentando defender. 
No estaba enojada. 
Estaba emputada.

Mi amigo Ricardo podría corroborar jajaja. 

PINTURA: VALERIA RG
DIRECCIÓN Y FOTOGRAFÍA: NATALIA RG

Me sentía tan atacada que solo me salió escribir palabras arrogantes y soberbias para mi defensa. 
Necesitaba defenderme… 
Supongo que de mí.

Me acordé que le pregunté al Humberto

– Oye Humberto ¿desde cuándo tengo TOC? 
– Desde antes de que estuvieras planeada, Pau.
Se dice que las patologías comienzan dos o tres generaciones antes.
– Pero… ¿cómo?
¿se nace o se hace?
– Se hace, Pau.

El TOC (me explicó el Humberto) sucede por traumas. 
Y el TOC, es solo un mecanismo de defensa.
Un mecanismo de defensa que me ayudó (ayuda) a sobrevivir.
De igual forma, ya en mi cueva y con esa nueva información, mi mente se echó a andar.

“De mis traumas más cabrones según yo me acuerdo.”
“Pero tenía 13… y esto viene desde antes.”
“¿qué me pasó?”
“No mames… ¿qué me pasó?”
“¡OLOVGGG!”

Me temblaban y sudaban las manos. Todo se empezó a poner en juego, hasta mi identidad. 
Me volví a cuestionar la vida entera y me encerré como solo yo lo sé hacer. 

Me encierro, that’s my thing. 
Ya tú sabes…
Me gusta pasar tiempo así, es cómodo… 
… aunque esta vez no fue precisamente mi zona de confort. 

TRASTORNO OBSESIVO COMPULSIVO – se repetía en mi mente. 
TOC TOC TOC TOC TOC – como pinche tambor.

“¿Qué es una obsesión y qué no?”
“¿Qué es una compulsión y qué no?” 
“¡Uy, Dios!… me dijeron que se viene duro”
“¿Qué va a pasar?”
“No mames… ¿qué va a pasar?”
“¡OLOVGGG!”

Estaba confundida y si pudiera describirlo de alguna forma sería como si el TOC fuera un color y todo mi cuerpo se hubiera bañado de eso. Me absorbió. Me empapó. 

“¿Quién soy?”
“Yo solo sé que no sé nada” jajaja

Te recuerdo que lo único que yo sabía en este punto era por la película de Jack Nicholson y la de TOC TOC…

Además sentía (y siento) que es la primera cosa que no necesito investigar en mi vida. Solo es cuestión de entenderme. Entender cómo y por qué me afecta a mí y el Humberto se encargará de ir soltando la ciencia (que yo necesite) detrás de eso. 

Me dediqué a escribir en mi diario, de hecho me acabé un cuaderno casi nuevo y me dolía un montón la mano. Vomité mi alma. No podía dormir. No podía no pensar en eso. Todo me daba vueltas. Lloraba y tenía ansiedad. Me acordaba de todos los momentos dolorosos de mi existencia y por si fuera poco quería (como siempre) entender todo en un día y obvio que me frustraba.

Todo era oscuro y todo era gris. Había sido una víctima de la vida y del mundo. Pobre de mí. 

Pasé días enteros escribiendo. No podía trabajar. Mi vida se detuvo por completo. 
En algunos momentos me emocionaba mucho porque lograba entenderme más… 
Y justo cuando sentía esa liberación, KABOOM:

“Llevas días escribiendo compulsivamente sin hacer nada más.”
“Ya hasta compraste compulsivamente el dominio de un blog.”
“Como que te estás obsesionando un poquito con tu vida, ¿no?”
“No mames ¿qué tal si te estás obsesionando con tu propio TOC?”
“¡OLOVGGG!”

Corrí con el Humberto para preguntarle si estaba bien abrir un blog.
Se me quedó viendo con cara de “wtf” y me dijo que por qué le preguntaba.

Entiendo su cara de “wtf ¿por qué te cuestionarías eso?”
Soy una mujer inteligente de 27 años pero la realidad es que no me sentía así. 
Me sentía como un bebé que no sabía ni hablar. 
Me sentía vulnerable y expuesta…

Paralizada e incapaz de tomar cualquier decisión. 
Ansiosa y con miedo de hacer cualquier movimiento. 
Frágil.

¡Ojalá eso le hubiera dicho! jajaja

Pero moría de la ansiedad y me seguían sudando y temblando las manos. No me acuerdo bien ni qué dije, solo sé que salieron de mi boca como cien oraciones de mil ideas cruzadas.

Me cuesta trabajo comunicar las cosas que estoy sintiendo (en presente), por eso me gusta escribir desde niña. Solo se me hace fácil platicar lo que ya entendí.

“¡O lo que CREO que ya entendí.”
“¡OLOVGGG!”

Supongo que me iré volviendo buena comunicando lo que siento y todavía no proceso…

Anyways… 

Después de días intensos de aislamiento, con unas tremendas ojeras, sin hambre y exhausta física y emocionalmente le escribí a la Paulie:

– Es súper fuerte, Paulie 🙁
– Eres súper fuerte 🙂
– No sé qué hice para merecer a las amigas que tengo
– RESPIRAR 🙂

Luego hablé con Caro

– Se me removió todo, Caro. No entiendo… no estaba así.
– Paulie, imagina que sacudes una sala que no se ha sacudido en años. Se levanta polvo y cuando se levanta polvo, te hace toser. Mantén en mente que estás limpiando. Está bien que tengas tos, no pasa nada.

Luego hablé con Ricardo

Bicho, yo creo que sí te voy a aceptar el espacio para ir a hacer mi chamba a tu oficina, ya no quiero estar encerrada. Ya quiero regresar a la vida.
– Nunca te fuiste, Pau.

Y así podría seguir citando algo increíble de cada irrepetible ser que me rodea y… 
…¿sabes de qué me di cuenta con los años? 

PINTURA: VALERIA RG
DIRECCIÓN Y FOTOGRAFÍA: NATALIA RG


POR CIERTO… ELLAS ME AYUDAN
A PINTAR MI MUNDO DE COLORES.

Es importante rodearte de la gente que admiras pero sobretodo es importante identificar muy bien qué es lo que quieres admirar. Eso es una elección. 

“Júntate con lobos y a aullar te enseñas” ha resonado mucho en mi mente… 

Alguna vez leí por ahí que tus relaciones más cercanas deben ser con gente que admiras, que eso te hace convertirte en una mejor versión de ti.
Hoy lo puedo confirmar con certeza.
Mis lobos aúllan bien chido, man.

Si leíste todo o un poquito, GRACIAS. <3

Pau

¡A LOS QUE ME RODEAN!

¡A los que me rodean quiero darles las gracias!

Porque antes me daba miedo mi propia historia.
¡Y hoy la estoy aprendiendo a amar!

LO ESCRIBÍ EN MI DIARIO DESPUÉS DE HABLAR CON USTEDES
EL AMOR CURA, I’LL TELL YOU THAT!

¡ES MÍA!

¡A los que me rodean quiero darles las gracias!

Si amo mi historia, es porque de alguna forma la he vivido…
… y sigo viviendo y compartiendo con ustedes.

¡A los que me rodean quiero darles las gracias!

Porque hacen de su vida un ejemplo que me inspira.
Un ejemplo que me hace trabajar en ser mejor.

¡A los que me rodean quiero darles las gracias!

Porque me enseñaron cómo me ven sus ojos…
… y eso me ayudó a atrever a voltear a verme con los míos.

Pau

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