AHÍ ME DI CUENTA

AHÍ ME DI CUENTA

Por ahí dicen que todo lo que necesitas está dentro de ti.
Que todas las respuestas que necesitas están contigo.
¡Que estás cargado de sabiduría!

Que tienes todo…
… y que siempre lo tienes.

Estaba sentada en la primer sesión con mi psiquiatra/psicoterapeuta/próximamente psicoanalista alias: el Humberto. 

– Y ¿qué te trae por aquí?
– Bueno pues ya te lo voy a soltar en los primeros cinco minutos fuck it… sé que suena irracional pero hago muchas cosas muy raras… me encierro.

Yo estaba extremadamente nerviosa, apretando fuerte las manos… pero como siempre: sonriente. 
Como si uno fuera al psiquiatra a sonreír (I could be a pageant queen, baby!).

Para ser franca, siempre supe que había algo diferente en mí. 
Siempre me sentí diferente… 

A los ocho años le pedí a mi papá que me llevara a una librería. 
Buscaba un libro de mitología griega.

Mi pa me regaló el libro y de ahí nos fuimos a casa de los abuelos y en pleno domingo y reunión familiar me fui al cuarto de flores de mi abuela y me senté a leer. 

Soy muy social pero me disfruto estar sola, es cómodo. 

La verdad me encierro. 
Y por meses seguidos. 
Lo hago desde muy chiquita. 

Con el tiempo trataré de explicarte por qué… 

Cuando tenía once años le dije mi mamá 

– ¡Mami, creo que ya descubrí qué es lo que tengo!
– ¡soy niña índigo!

Le insistí y di tal speech que la convencí de investigar más sobre el tema y hasta acabó comprando un libro de niños índigo… 

Un libro que para fines de este blog busqué y encontré.
¡Y mira lo que descubrí!

BUSTED, MOMMA! lol
Pero qué bueno que no lo leyó… porque no iba por ahí
O chance sí… 

No lo he leído yo tampoco… 
Solo lo abrí para las fotos JAJAJA 

Anyways… 

Fui creciendo y la cosa se me fue complicando.
Pensaba que tal vez tenía un tipo de autismo. 
Sabía a toda conciencia que había algo diferente en mí.
De hecho fue a los dieciséis años cuando mi mente pensó: 

“Creo que soy bipolar.”

Me cagué… 

FUUUCK
“¿Qué hago, qué hago, qué hago?”

Tristemente, en la adolescencia tenía estigmatizadas muchas enfermedades mentales y por eso fui mi mayor y propia víctima. 
A esa edad decidí no pisar jamás un psicólogo o psiquiatra. 

¡No me fueran a descubrir!… jajaja 

Elegí ignorarlo. 
Me daba pánico. 
Me asustaba demasiado el solo hecho de contemplar la idea.

Confieso que todo lo que sé de psicología es por lo que mi hermano Ger me cuenta.
Todo lo que me imaginaba que pudiera tener era por conversaciones, porque he visto películas o leído libros de todo tipo (excepto de psicología-psiquiatría). 

¡Ahh! pero me clavé como 100 de espiritualidad. 

Friendly disclaimer: soy muy espiritual.  

yo estaba buscando respuestas en la espiritualidad y…

¡encontré muchas! 

Pero la verdad es que una enfermedad mental no se trata con espiritualidad, religión… ni cultos (¡ojo!). 
Se trata con terapia y a veces con medicina (consulte a su médico). 

Fin del friendly disclaimer. 

Decidí que mi enfermedad mental se llamaba depresión y ansiedad (cosa que ya se me había dicho por profesionales desde niña). 
Eso era todo. 
Fin de la discusión. 

A partir de ahí lo bloquee.

Ocho años después empecé a recordar mi pasado 
Me dieron muchos ataques de ansiedad. 
Ansiedad que puedo describir como: terrorífica.

Me empecé a percatar de nuevo que tenía una enfermedad mental más allá de la depresión y la ansiedad. 
No quería aceptarlo. 
Con una varita mágica lo desaparecía. 
Supongo que no era mi tiempo. 

El año pasado empecé a tener pensamientos muy bonitos sobre la vida… 
… pero también unos muy “darks”. 

Te confieso que no salí en la noche durante seis meses seguidos porque tenía mucho miedo. 

Mucho miedo de que algo terrible pasara… 

Para ser radicalmente honesta sentía que alguien iba a venir a matarme a mí o a mi mamá… 
… pero si yo no salía de mi casa, nada malo iba a pasar. 

KHE!

Puede sonar raro pero de verdad es fácil perder de vista esto que te cuento. 

Fácil perderlo de vista…
… y muy difícil de contarlo. 

Total… en diciembre de repente mi mente se echó a andar:  

Holy fuck, soy paranoide.”

Ahí me di cuenta que era hora de poner atención a lo que hacía, pensaba y realmente estaba pasando.
Como lo sabes tú ahora ¡estaba lista!

ATRÁS DE ESA PUERTA LA INCOMODIDAD ES CÓMODA.

Me encerré un ratito (nada nuevo).
Estuve pensando y sobretodo… escribiendo en mi diario
Sobre mi vida y lo que pensaba de mi vida. 

Seguía escribiendo hasta que me acordé cuando vi la película TOC TOC y yo mientras decía en voz alta:

“jajaja, ¡ahí estoy yo!”

Las tres personas que estaban conmigo me dieron la razón y también les dio risa.

¿No te digo?
Es fácil perderlo de vista…
Pero bueno, mi mente conectó varias:

“FUUUCK!”
“Me he quemado las manos por limpiar”
“Todos los ataques de ansiedad que he tenido”
Holy fuck, creo que tengo TOC”

Ahí me di cuenta… 
Y estaba desesperada por que me confirmaran el diagnóstico. 

Ahí me di cuenta que… ¡estaba lista!

No importaba el nombre de mi enfermedad: Bipolaridad, Paranoia, Depresión, Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG), un duelo no trabajado, Trastorno Limítrofe de la Personalidad (TLP), etc.

Lo que fuera.

YO ESTABA LISTA

Un mes después se me hizo escucharlo…
Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) o también conocido como Neurosis Obsesiva (yaaas, soy neurótica, baby!).
¡Hasta que se me hizo escucharlo!
Mejor dicho: ¡hasta que me atreví a pisar el consultorio de un profesional para escucharlo!

Supongo que cada a quien le llega su momento.

En esa primera primera sesión (¡a partir del diagnóstico!) le pregunté al Humberto

– Oye Humberto ¿desde cuándo tengo TOC? 
– Desde antes de que estuvieras planeada, Pau.

Ahí me di cuenta… 
¡Que siempre lo tuve!

Me di cuenta que todas las respuestas están dentro de mí
Que venimos cargados con todo…

Ahí me di cuenta que siempre lo tuve. 

Me di cuenta que estuve buscando en cien libros las respuestas que ya tengo dentro de mí… pero que me tardé veintisiete años en atrever a verlas. 

Porque ni mil libros de espiritualidad servían si no me veía en el espejo…
Ni mil libros de psiquiatría servirían si no existiera el Humberto para enseñarme a ver lo que tengo dentro (¡pero desde fuera!).

Ahí me di cuenta que no necesitaba esperar veintisiete años para darme cuenta… 
No necesitaba esperar tanto para atrever a conocerme. 
¡O tal vez sí!

Y aunque me tardé veintisiete años en voltear… 
… hoy me di cuenta que siempre estuve y siempre lo tuve.

Siempre estuve esperándome…
… y siempre lo tuve.
¿El TOC, la sabiduría o las respuestas?

¡Ya no sé ni de cuál de esas hablo!

Pero ahí me di cuenta que siempre estuve y que siempre lo tuve.
¡Aunque yo no quería!

Si leíste todo o un poquito, GRACIAS. <3 

Pau

FOTOGRAFÍA POR FERNANDA LASTRA
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¡AHORA MI SOL ME LO RECUERDA!

Me tatué ese sol con mi mejor amiga Fer
Yo tengo el sol y ella la luna.

Venimos de la misma constelación…
¡Desde ahí nos conocemos! (nos gusta decir poéticamente).

Mi sol está mitad prendido y mitad apagado.

Porque venimos cargados de todo…
… pero arriba solo te platiqué de la mitad prendida.
Venimos llenos de luz y llenos de oscuridad.

Venimos con todas las respuestas, amor y con toda la sabiduría…
… pero venimos cargados de ignorancia y también de bastante mierda.

¡Mi sol me lo recuerda!

Me recuerda que vivo a través de mis acciones
Aunque también vine cargada de eso…

¡Mi sol me lo recuerda!

Me recuerda que hoy elijo accesar a mi luz…
¡Sin miedo a ver mi mierda!

¡Mi sol me lo recuerda!

Que elijo accesar a mi luz justamente…
… para alumbrar mi mierda.
Y transformarla.

¡Mi sol me lo recuerda!

Que tengo todo y que siempre lo tengo.
El amor y el odio.
La sabiduría y la ignorancia.
La compasión pero también la crueldad.

¡Mi sol me lo recuerda!

Que tengo todo y que siempre lo tengo

¡Ahora mi sol me lo recuerda!

Me recuerda que no hay nada no humano en mí.
Mi sol me recuerda que todo eso es tan natural.

Así como el sol.

PAU

SI LLEGASTE HASTA ACÁ,
¡TE PINCHES AMO!

GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

2 thoughts on “AHÍ ME DI CUENTA

  1. Hola Pau soy Enrique Nava, me encantó que por fin descubrieras que tienes y le pusieran nombre y apellido.
    Escribes genial , hasta parece que te estuviera escuchando en persona . Suerte en este viaje llamado vida 🤗

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